El constructor automotor estadounidense General Motors anunció que podría encontrarse en el 2009 con un nivel de liquidez que no le permita continuar sus operaciones, por lo que renunció a comprar su competidor Chrysler, pero empleará todas las medidas posibles para evitar la quiebra.
La compañía automotriz estadounidense General Motors reconoció que podría encontrarse en el 2009 con un nivel de liquidez que no le permitiría continuar sus operaciones y anunció que empleará todas las medidas posibles para evitar la quiebra. En un comunicado la multinacional señaló que la situación es crítica y que su liquidez disminuyo en 6.900 millones de dólares y por ello descartó la posibilidad de comprar a su competidor Chrysler. GM reconoció hoy por primera vez que estaba en negociaciones con Cerberus, que controla el 80,1 por ciento de Chrysler, para su adquisición, pero que "la compañía ha concluido que es más importante en este momento concentrarse en sus dificultades inmediatas de liquidez" y ha decidido "dejar de lado" la idea. General Motors registró pérdidas por el orden de los 2.500 millones de dólares durante el tercer trimestre del año producto de la crisis financiera en los mercados internacionales. "La volatilidad en los mercados financieros mundiales, la reducción del crédito para particulares y empresas y la mínima confianza de los consumidores ha creado una situación muy difícil", afirmó el presidente de GM, Rick Wagoner. La empresa también recordó que durante el periodo pagó 1.200 millones de dólares a Delphi como parte del acuerdo que mantiene con su antigua subsidiaria que se encuentra en suspensión de pagos desde octubre del 2005. Aunque GM espera que su flujo de caja mejore durante el último trimestre, la situación de la empresa puede describirse como desesperada. La propia empresa dijo que "incluso si implementa las acciones operativas planeadas", su liquidez será "la cantidad mínima necesaria para operar" hasta finales de este año. Y en los dos primeros trimestres del 2009, "incluso con sus acciones planeadas, la liquidez estimada de la compañía será mucho menos de esa cantidad". Su situación solo mejorará si "las condiciones de la economía y el sector del automóvil mejoran de forma significativa, recibe cantidades sustanciales por la venta de activos, adopta iniciativas de capital más agresivas" o " recibe fondos gubernamentales". GM afirmó que "mejorar su posición de liquidez sigue siendo una de las principales prioridades de la compañía". Wagoner anunció que GM tomará nuevas medidas para "mejorar la liquidez y reducir los costes estructurales en respuesta al empeoramiento de las condiciones económicas mundiales". La empresa dijo que las nuevas medidas mejorarán la liquidez de la compañía en cinco mil millones de dólares. GM, Ford y Chrysler piden a las autoridades federales que les provean de una muleta, como hicieron con el sector financiero. El presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, afirmó el viernes "que el equipo de transición va a tener que trabajar sobre nuevas medidas para ayudar a la industria automotriz a adaptarse" a la caída de la demanda. "La industria automotriz es la columna vertebral de la industria estadounidense y tiene un papel fundamental en nuestro intento por reducir nuestra dependencia del petróleo extranjero", añadió.
Ante esta situación, GM desistió de la compra de Chrysler. “Aunque la adquisición podía presentar potencialmente ventajas significativas, (GM) concluyó que era más importante en este momento concentrarse en los desafíos inmediatos en materia de tesorería”, añadió un comunicado.
Obligados a intensificar su restructuración en un mercado en caída libre, General Motors y Ford quemaron su tesorería en el tercer trimestre y parecen condenados a la quiebra el año próximo si no reciben ayuda.Este sombrío diagnóstico fue realizado ante la publicación de pérdidas por $2.500 millones para el tercer trimestre, mucho más de lo previsto.
Excluyendo el impacto favorable de un acuerdo con el sindicato UAW, la pérdida se sitúa en $4.200 millones, contra $1.600 millones un año atrás.
GM, Ford y Chrysler piden ayuda federal por $50.000 millones a fin de evitar un colapso que podría costar hasta dos millones de puestos de trabajo.
Obligados a intensificar su restructuración en un mercado en caída libre, General Motors y Ford quemaron su tesorería en el tercer trimestre y parecen condenados a la quiebra el año próximo si no reciben ayuda.Este sombrío diagnóstico fue realizado ante la publicación de pérdidas por $2.500 millones para el tercer trimestre, mucho más de lo previsto.
Excluyendo el impacto favorable de un acuerdo con el sindicato UAW, la pérdida se sitúa en $4.200 millones, contra $1.600 millones un año atrás.
GM, Ford y Chrysler piden ayuda federal por $50.000 millones a fin de evitar un colapso que podría costar hasta dos millones de puestos de trabajo.
El viernes por la tarde General Motors difundió dos comunicados independientes en los que anunciaba la apertura de una fábrica en Rusia y los resultados del tercer cuatrimestre de 2008. Además de estos, se esperaba uno más que informara del acuerdo entre Chrysler LLC y GM para fusionarse. Finalmente no ha sido así y, no sólo eso, sino que las posturas se alejan y entra un nuevo pretendiente a la pugna por Chrysler, Hyundai, según ha anunciado Reuters.
Para añadir más leña al fuego, Chrysler también extendió un comunicado en el que afirma que negoció con General Motors una adquisición estratégica pero que no va a informar sobre sus negociaciones privadas, más aún cuando la mayoría de las veces no llegan a buen puerto. Palabras textuales,Dejando a un lado este tema, General Motors ha perdido 2.500 millones de dólares (casi 2.000 millones de euros) en el tercer trimestre de 2008. Las primeras medidas tomadas han sido la de aplazar el lanzamiento de los CTS Coupe, Saab 9-4x, Saab 9-5 y el Chevrolet Cruze. Además recortarán gastos en publicidad y, lo más importante, reducirán su plantilla en más del 20%. Con este panorama, como para ponerse a comprar empresas…
Para añadir más leña al fuego, Chrysler también extendió un comunicado en el que afirma que negoció con General Motors una adquisición estratégica pero que no va a informar sobre sus negociaciones privadas, más aún cuando la mayoría de las veces no llegan a buen puerto. Palabras textuales,Dejando a un lado este tema, General Motors ha perdido 2.500 millones de dólares (casi 2.000 millones de euros) en el tercer trimestre de 2008. Las primeras medidas tomadas han sido la de aplazar el lanzamiento de los CTS Coupe, Saab 9-4x, Saab 9-5 y el Chevrolet Cruze. Además recortarán gastos en publicidad y, lo más importante, reducirán su plantilla en más del 20%. Con este panorama, como para ponerse a comprar empresas…
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